91 188 88 69 · 93 396 86 27

Whatsapp: 630 144 004

Venta de turbos nuevos y reconstruidos para CITROEN SAXO

La manera más facil de encontrar piezas y recambios de coche

Turbos para CITROEN Saxo

Versión Carburante Cv Año Fab. Motor Información
SAXO 1.0I Gasolina 45 Del 1996 al 2003 CDY Consultar
SAXO 1.0I Gasolina 50 Del 1996 al 2003 CDZ Consultar
SAXO 1.1I Gasolina 54 Del 1996 al 2003 HDY Consultar
SAXO 1.1I Gasolina De 54 a 60 Del 1996 al 2003 HDZ Consultar
SAXO 1.1I Gasolina 60 Del 2000 al 2003 HFX Consultar
SAXO 1.4I Gasolina 75 Del 1996 al 2003 KFX Consultar
SAXO 1.4I Gasolina 75 Del 2000 al 2003 KFW Consultar
SAXO 1.5 DIESEL Diesel 54 Del 1996 al 2003 VJY Consultar
SAXO 1.5 DIESEL Diesel 54 Del 2000 al 2003 VJX Consultar
SAXO 1.5 DIESEL Diesel 57 Del 1996 al 2003 VJZ Consultar
SAXO 1.6I Gasolina De 88 a 90 Del 1996 al 2003 NFZ Consultar
SAXO 1.6I Gasolina 101 Del 2000 al 2003 NFT Consultar
SAXO 1.6I 16V Gasolina De 118 a 120 Del 1996 al 2003 NFX Consultar

El turbocompresor en los vehículos CITROEN SAXO es un sistema que aprovecha la fuerza con la que salen los gases de escape, para impulsar una turbina, que se sitúa en el colector de escape, a este sistema se le conoce como sobrealimentación.

Un turbocompresor tiene la ventaja que aumenta el rendimiento del motor tanto en motores de gasolina como en diesel.

Su función se basa en comprimir el aire antes de que entre en los cilindros, donde se mezcla con el combustible. Al comprimirlo, se introduce más cantidad y mejora la mezcla e incrementa la fuerza y la potencia del motor.

Las principales partes del turbocompresor, como su propio nombre indica, son; la turbina y el compresor montados sobre un mismo eje. Los gases, cuando salen del cilindro, pasan por la turbina, haciéndola girar y al estar montados sobre el mismo eje, la turbina hace mover al compresor.

Actualmente hay un tipo de turbocompresor especial, llamado de geometría variable, que aumenta o disminuye la fuerza que hacen los gases de escape sobre la turbina. Este turbo solamente se utiliza en motores diésel, debido a que los gases de escape de motores gasolina tienen una temperatura demasiado alta.